La opacidad y los movimientos internos dentro del Ayuntamiento de Tihuatlán vuelven a generar cuestionamientos, luego de que diversos medios afines a la administración municipal comenzaran a presentar a Adrián Hernández Casanova como supuesto nuevo titular de un “área de prensa”, dependencia que oficialmente ni siquiera aparece dentro del organigrama del gobierno encabezado por Raúl Hernández Gallardo.
La aparición de esta figura ha despertado críticas al interior y exterior del ayuntamiento, pues más allá de un simple relevo administrativo, se percibe como una estrategia para mantener intacta la influencia de Gabriela Peñaloza Cortez dentro de la oficina de Comunicación Social, desde donde —señalan voces cercanas al gobierno municipal— continúa operando decisiones políticas y administrativas.
De acuerdo con versiones de funcionarios y trabajadores municipales, Gabriela Peñaloza Cortez no solo tendría injerencia en el manejo mediático del alcalde, sino también en la presión ejercida hacia algunos regidores para alinearse a las directrices del grupo político en el poder, particularmente en la promoción política de la regidora quinta Ninfa Hernández Peñaloza, quien desde hace meses ha incrementado su presencia pública y mediática.
A esto se suman señalamientos relacionados con el manejo de adquisiciones de consumibles y souvenirs, áreas que presuntamente también estarían bajo la influencia del mismo círculo cercano al presidente municipal, lo que ha alimentado versiones sobre un control político y administrativo concentrado en un reducido grupo de operadores.
El tema cobra aún más relevancia debido a la salida poco clara de Eleazar Vega, quien al inicio de la administración recibió oficialmente el nombramiento como titular de Comunicación Social. Su repentina desaparición del cargo ocurrió en medio de rumores y señalamientos que lo vinculaban con un presunto robo registrado en la gasolinera FOY, situación que nunca fue aclarada públicamente por el ayuntamiento.
Hasta el momento, el gobierno municipal no ha emitido información oficial sobre la supuesta creación del “área de prensa”, ni ha transparentado bajo qué esquema opera Adrián Hernández Casanova, quién autorizó su incorporación o cuáles son exactamente sus funciones dentro de la administración.
Mientras tanto, las dudas continúan creciendo entre ciudadanos y actores políticos, quienes cuestionan que en lugar de transparentar funciones y responsabilidades dentro del ayuntamiento, se mantengan estructuras paralelas y operadores sin claridad administrativa, en una administración que cada vez enfrenta más señalamientos por presunto nepotismo, control político interno y falta de rendición de cuentas.

